LOS DRUIDASLos Druidas formaron un sacerdocio celta y vivieron en las Islas Británicas alrededor del año 1000 A.C. Utilizaban un calendario lunar de 13 meses, de 28 días cada uno, con un día intercalado, para calcular su año y sus importantes festividades.
El aspecto ritual de su religión se basaba principalmente en el ciclo sol y lunar, y su zodíaco era más bien lunar que solar. Ello refleja una cultura basada parcialmente en la sucesión por línea materna. La religión druídica partía de una observación aguda de la naturaleza, y de las energías supernaturales identificadas con los espíritus (dryads) de sus árboles sagrados; y el zodíaco druídico de los espíritus arbóreos se basaba en las emanaciones que ellos creían que habían llegado a la Tierra procedentes del Sol.
Pero más que una observación profunda de la naturaleza, el Druida busca la integración con la misma, la conexión de su alma con el alma de todas cosas, el conocimiento a través de la unión de las conciencias, lo cual lo convierte en un Chamán, un ser que se comunica con el mundo de los espíritus. La palabra "druida", significa "sabio del roble", porque el roble es el árbol sagrado por excelencia, y es una representación del sol. Los druidas forman colegios de iniciados, que tienen tres grados, el bardo, el vate, y el druida.
El bardo es el aprendiz, y su enseñanza se basa en el desarrollo del arte, de la inspiración, la poesía, la música, etc. Los bardos debían aprenderse en un año cerca de 12000 poemas, y conocerlos a la perfección. Pero más que un cultivo de la memoria, lo que se busca es una conexión con el mundo invisible, ya que de allí vienen la poesía y la música. El vate trabaja en la adivinación, la magia, y la sanación, es aquel que ya comienza a dar sus primeros pasos con conciencia, sólo, desarrollando su particularidad.
El druida propiamente dicho, es el maestro, el que puede enseñar, y en la antigüedad tenían acceso a cargos de gobierno dentro de la sociedad celta, incluso iban a la guerra, donde hacían ejercicio de su magia para vencer al enemigo. La base de la concepción espiritual del druidismo es lo que podríamos llamar la "religión de la naturaleza". Religión es re-ligare, volver a unir el alma con Dios.
Los druidas hacen mucho hincapié en el contacto con la naturaleza, no solo a nivel físico sino a nivel espiritual. Su misticismo está lleno de cuentos y leyendas, ya que la poesía y los cuentos son algunos de sus sistemas preferidos de enseñar. Los antiguos celtas prácticamente no dejaron escritos, pero sí colecciones de poesías y cantos, que se transmitieron de boca a oído y que recién en la Edad media fueron pasados al papel.
Dentro del ciclo anual, los celtas tenían distintas festividades que se correspondían con los movimientos del sol, como los de la luna. Así festejaban tanto los equinoccios, como los solsticios, y también tenían las cuatro fiestas del fuego, que eran las más importantes. Cada fiesta se corresponde con una deidad, así tenemos el 31 de octubre a Samhaim, el 31 de enero a Oimlec, el 30 de abril a Beltane, y el 31 de julio a Lughnasad.
El 31 de octubre es la comúnmente conocida fiesta de Halloween, o fiesta de brujas, la cual desciende de la fiesta de Samhaim, siendo para los celtas la fiesta de los espíritus en general, y no la "noche de brujas". Dentro de la corriente druida también se estudian las plantas, árboles, piedras, y animales, que se consideran sagrados y que tienen un significado especial.
Es importante aclarar que para los druidas toda la vida es sagrada, ya que no hacen esa separación que se da en occidente, entre lo sagrado y lo profano, sino que el druida considera todo como sagrado. Esto lo sitúa en una visión integral, holística de la existencia, la cual considera una etapa de aprendizaje. Se usa mucho el número 3, y sus múltiplos, de ahí que muchos digan que el tema de la trinidad cristiana viene de los paganos, porque los celtas ya conocían el tema trinitario. Dividen en tres círculos la evolución espiritual. El círculo de Abred, el de Gwynuyd y el de Ceugant. En el primero tenemos la evolución de las almas desde el comienzo de la creación hasta los pasajes por el mundo terrenal. Los celtas creían en la reencarnación.
El segundo círculo corresponde a los que se han liberado de las encarnaciones terrenas. El tercero es el círculo de Dios mismo. La religión druida no tiene templos, ya que consideran la naturaleza como un templo, pero siempre tuvieron lugares especiales, algo así como chakras planetarios, donde se reunían, y aún hoy lo siguen haciendo, tal es el caso de Stonehenge.
También hacían santuarios en la naturaleza, especialmente en los bosques de robles, donde agregaban algunas piedras a manera de dólmenes. También los árboles y plantas eran objetos de veneración, como señalaba anteriormente en el caso del roble, además los meses de su calendario estaban asociados, cada uno a un árbol.
El culto al muérdago ha dejado huellas visibles en algunas costumbres, como es el caso de los aros trenzados que se usan en navidad, las coronas que se cuelgan en las puertas, como señal de bienvenida, todas hechas de muérdago. Asimismo el acebo, otro árbol sagrado para los celtas, se utiliza también desde la época de los romanos, como adorno navideño.
Hoy en día el druidismo constituye una forma de "disciplina espiritual" en la cual se integran los aspectos esenciales del ser humano y su entorno. A pesar de los siglos ha
sobrevivido en escuelas muy herméticas pero de tradición centenaria, lo cual nos viene a dar la pauta de la profundidad de esta enseñanza.
Grandes sanadores como lo fueron Samuel Hahnemman, Rudolf Steiner, o el mismo Edward Bach, creador del sistema floral, estuvieron en contacto con los druidas, y recibieron importantes enseñanzas de ellos. Acercarse al druidismo hoy es volver al contacto con la naturaleza, encontrarse nuevamente con la madre tierra, es reconocer que somos sus hijos y no que somos parte de la naturaleza, sino que somos la naturaleza. El pensamiento integral del druidismo es fundamental en esta época que tanto se habla de "visión holística" o visión total, porque el druida es un ser INTEGRO, que ya no divide, porque reconoce que todo forma parte de una misma cosa.
Estudiar a los druidas equivale a estudiarse a sí mismo, porque nos proponen descubrir quienes somos, y cual es nuestra verdadera relación con las cosas, con el universo, y con nosotros mismos.
DRUIDISMO
EstáS a punto de entrar en un mundo en el que las personas y los animales hablan entre ellos y adquieren la forma de los demás, en el que los árboles se comunican con su propio lenguaje, un lenguaje que usted podrá aprender a hablar y leer. Es un mundo de visiones, guías espirituales, viajes a otros mundos, maestros ancestrales, vidas pasadas y dioses que son al mismo tiempo antiguos y jóvenes; este es el mundo del druidismo.
En el corazón del druidismo se encuentra la búsqueda de la inspiración. La buscamos en la belleza del mundo natural, en las relaciones, en la música, la poesía y la canciones, en sueños y visiones, en ritos activos o en la tranquila contemplación y en la sabiduría de nuestros antepasados. Una vez que encontramos nuestras fuentes personales de inspiración, aprendemos a trabajar con ellas para conseguir mantener la creatividad, expresada mediante las artes y mediante la forma de vivir nuestras vidas y de llevar nuestras relaciones. La inspiración se manifiesta por sí sola actuando a varios niveles y en una creciente conciencia y comprensión.
El druidismo ofrece una reconexión y una curación de todos los aspectos del ser. Conectamos de nuevo con el mundo natural, los ciclos del tiempo, y los procesos de cambio, nacimiento, muerte y renovación mediante la celebración de las estaciones del Sol y las fases de la Luna, y honrando y trabajando con la sustancia y el espíritu del mundo de los minerales, las plantas y los animales. Conectamos con nuestras familias y amigos reuniéndonos para celebrar festivales y ritos de paso que marcan nuestro crecimiento personal y los cambios de las relaciones con quienes nos rodean y con el mundo. Conectamos con nuestra herencia honrando a nuestros antepasados, sus vidas, sus enseñanzas y sus creencias; y con la tierra, mediante la meditación o los ritos en los lugares sagrados, sean estos árboles arroyos o círculos de piedra de nuestros antepasados.
Dogmas y Catmas
En el druidismo no existen los dogmas, únicamente existen los catmas. Los dogmas son creencias rígidas, a menudo recibidas de los demás, que tienden a limitar la libertad de pensamiento y expresión.
Los catmas son creencias fluidas mantenidas solamente mientras tienen valor, quizá hasta que son sustituidas por nuestra madurez en experienia y comprensión. Los catmas nos ofrecen la libertad de comportarnos como si nuestras creencias fueran ciertas, permitiéndonos probar rigurosamente su valor. Por ejemplo, uno de mis catmas consiste en que los espíritus de la naturaleza son tan reales como el ordenador con el que estoy escribiendo estas palabras, y esto me permite interactuar con ellos de manera respetuosa. Sin embargo, hace algunos años opinaba de forma diferente. Y dentro de algunos años, mi opinión cambiará de nuevo.
Honrando a nuestros antepasados
Una de las cosas que atrae a la gente hacia el druidismo es el sentido de que proporciona un nexo con el pasado. Para el druida, el pasado no es algo estático que se conserva en las viejas y polvorientas páginas de los libros de historia, sino que es una parte viva de nuestra realidad; es la manera en que llegamos a ser lo que somos y el proyecto de lo que podríamos llegar a ser. El pasado es una poderosa fuente de inspiración. Incluso más que eso; el pasado es el reino de nuestros antepasados y, para el druida, nuestros antepasados son nuestros compañeros y maestros en esta vida.
Hablamos de nuestros antepasados de sangre y de espíritu. Los de sangre son nuestra línea genética (nuestros padres, abuelos, bisabuelos...) hasta 10.000 años atrás, después de la última glaciación, cuando la gente caminó por primera vez por Europa; hasta tres millones de años atrás, cuando los primeros humanos caminaron por las llanuras del sur de África; mucho más atrás, hasta las formas de vida unicelulares de hace tres billones de años. La tierra sobre la que caminamos y las rocas sedimentarias que hay encima son lo que queda de nuestros antepasados en esta cadena de evolución. Honramos esta cadena de otras vidas que nos han dado la vida que tenemos ahora. Para recordarnos a nosotros mismos la conexión entre la tierra y nuestros antepasados, a veces cantamos a ritmo de un tambor: Tierra y roca, sangre y hueso, todo es uno, todo es uno.
En el trabajo con nuestros antepasados, empezamos por honrar a nuestros padres. A muchos de nosotros nos cuesta más relacionarnos con nuestros padres que con un antepasado que vivió hace miles de años o incluso más; de nuestros padres, estamos demasiado cerca. Sin embargo, sean cuales sean los problemas que podamos tener en nuestra infancia, agradecemos a nuestros padres el extraordinario regalo de la vida.
También reconocemos qué experiencias difíciles contribuyeron intensamente a que seamos lo que somos. Quizás el ehcho de discutir con nuestros padres nos haya ayudado a fortalecer nuestro carácter, agudizar nuestra mente y aumentar nuestra independencia. Quizá su comportamiento hacia nosotros nos haya ayudado a crear intensas relaciones con otras personas. Quizá la ausencia de uno o ambos padres nos haya ayudado a ser autónomos. Los resultados positivo proceden en muchas ocasiones de experiencias negativas. Piense en las cosas de valor que ha aprendido de sus padres y dé las gracias. El proceso de curación ha empezado...
Honramos a nuestros abuelos, a nuestros bisabuelos y a sus antepasados de todas las generaciones de la misma manera, dando gracias por el regalo de la vida que ha ido pasando hacia abajo por la cadena de ADN y por las lecciones aprendidas o la herencia cultural, física y espiritual recibida de ellos.
También honramos a nuestros antepasados de espíritu, aquellos que siguieron caminos similares a los nuestros de generaciones anteriores. Algunos pueden ser de nuestra línea de sangre, pero puede ser queotros no guarden ninguna relación a nivel genético y, sin embargo, tener visiones del mundo, creencias y experiencias que nos unan a ellos en espíritu. Quienes siguen el sendero del druida ven a estos antepasados como maestros y guías. Damos gracias por lo que hemos recibido de ellos.
El altar
El druida suele tener en su hogar un altar en el que colocará una colección de cosas que reflejen su historia personal y la de sus antepasados, sus intereses y sus creencias.
Estas cosas pueden consistir en imágenes de dioses, de su propio tierra o de otras culturas con las que mantenga un fuerte nexo espiritual. El altar es un lugar para estar en íntima comunión con los espíritus de la naturaleza que normalmente habrá en él elementos del mundo natural: plumas, hojas, huesos, piedras, frutos secos, quizás un recipiente con tierra o arena y otro con agua. A menudo habrá un quemador de incienso, incienso, hierbas y velas. Puede haber regalos u obsequios de amigos o recuerdos de familia, fotos de hijos, amantes, padres, abuelos. El nexo común que une estas cosas y la razón de su presencia en el altar es que proporcionan inspiración.
Los druidas... no tienen nada más sagrado que el muérdago y el árbol que lo sostiene, teniendo en cuenta que ese árbol siempre es un roble. Sin embargo, eligen bosques compuestos por robles sólo por el bien del árbol, y nunca realizan ninguno de sus ritos si no se encuentrn ante una rama de roble... De hecho, piensan que todo lo que crece en él ha sido enviado por el cielo y es una prueba de que el árbol fue elegido por el mismo dios. No es fácil, sin embargo, encontrar muérdago en un roble; y, cuando se encuentra, es cogido con una gran ceremonia religiosa adecuada, si es posible el sexto día del ciclo dela Luna (ya que es con la Luna con la que miden los meses y los años, y también su propia edad de treinta años). Eligen este día porque la Luna, si bien no está aún en la mitad de su recorrido, ya tiene una influencia considerable. Denominan al muérdago con un nombre que, en su lengua, sigifica el que todo lo cura. Después dehacer un preparado para el sacrificio, así como un banquete bajo los árboles, llevan allí dos toros blancos, atados por los cuernos. Vestido con una túnica blanca, el sacerdote sube al árbol y corta el muérdago con una hoz de oro, y es recibido por los demás en una capa blanca. Entonces, los demás matan a las dos víctimas, orando porque el dios hará de esta ofrenda algo favorable para aquellos a los que se la conceda. Ellos creen que el muérdago, si se toma en infusión, da fecundidad a los animales estériles, y que es un antídoto para todos los venenos.
INSPIRACIÓN Y CREATIVIDAD: EL CAMINO DEL BARDO
El Espíritu Fluido
En el corazón de la práctica druida se encuentra la búsqueda de la inspiración. La inspiración es el alimento y la bebida del alma. Proporciona fuerza al cuerpo; valor al corazón; conocimiento, sabiduría y perspicacia a la mente, y éxtasis al espíritu. En la tradición drida británica, e espíritu de la inspiración se llama Awen. Awen es un nombre femenino, traducido diversamente por musa, genio, inspiración, furor poético y frensí fluido, y en, que significa espíritu. Así pues, literalmente, Awen es el espíritu fluido.
El concepto de Awen es fascinante. Se encuentra en la poesía medieval de los bardos galeses; Taliesin ayuda a darnos cuenta de lo importante que es Awen para la comprensión y la práctica del druidismo. En la historia, un niño llamado Gwion Bach, Pequeño Inocente, bebe sin darse cuenta tres gotas de un brebaje de inspiración (por ejemplo, Awen) preparado por la diosa Ceridwen. Gracias a esas gotas mágicas se le conceden tres dones; la poesía, la profecía y el cambio de forma. Estos dones definen las tres áreas de la práctica druida: poesía para los bardos, profecía para los vates y cambio de forma para los druidas. Los bardos medievales británicos consideran a la diosa Ceridwen, cuyo nombre significa mujer retorcida o la retorcida de blanco, la patrona de su orden.
En Irlanda, el equivalente más cercano a Awen es Dana, que ha sido traducido como don, tesoro, ofrendo o don espiritual, arte, ciencia , llamada o el arte de la poesía. Esto es visto como un don de la diosa Brighid, descrita en un manuscrito del siglo IX como una poetísa y una diosa adorada por los poetas de la generosa protección que les concede.
Al igual que Shakti de la tradición hindú.. Awen es el poder activo de la creación; es una energía que adopta muchas formas, manifestándose en particular a través de una diosa que es su origen y su agente.
Desde los primeros periodos medievales, los bardos irlandeses se han referido a la inspiración como a un fuego en la cabeza. Otros, como el gales Taliesín, la ven en forma líquida, y aún otros la ven como un suspiro o un alimento, las bases de la vida. Siempre es vista como una sustancia tangible que podemos coger si lo intentamos. En nuestra cultura tendemos a ver la inspiración como una fuerza que está más allá de nuestra comprensión o contro y que cae al azar sobre individuos afortunados, en algunos momentos, permitiéndoles crear música, arte, literatura o algunos procesos científicos. Para el bardo, la inspiración Awen- es un poder al que se puede acceder a voluntad.
El Awen que canto
lo llevo en mi interior,
fluye como un río.
conozco su extensión;
sé cuando desaparecess,
sé cuando sellena,
sé cuando se desborda,
se cuando se derrama.
Sentir el Awen
Para empezar a entender el flujo de Awen, necesitamos primero conocer el sentido de su presencia. Una manera de hacer esto es perfectamente consciente de las sensaciones físicas y psíquicas que los productos de la inspiración de los demás producen en nosotros. El poeta Robert Graves dijo que la auténtica poesía hacía que se la erizara el vello de la nuca. Un cuadro de Van Gogh de una galería de Amsterdam me produjo un sentimiento que hizo que mi cuerpo se volviera ligero e insustancial, y hay algunos ritos sagrados que producen en mis palmas un cosquilleo, como de electricidad estática, mientras que otros generan una sensación de calor y tirantez en mi plexo solar. Algunas personas se quedan sin aliento, otras notan que su corazón late más despacio o se acelera. Nuestras reacciones a la presencia de este espíritu son tan diferentes como nosotros lo somos unos de otros, y pueden variar en nosotros mismos de un momento a otro.
Sumérjase en la forma de arte que le produzca más inspiración; un cuadro, un concierto de David Bowie, un bosque, la cima de una colina o un lugar sagrado, una pieza de música favorita, un poema, un paisaje de una novela o una película. Mientras se ocupa de esta experiencia, intente descubrir sus reacciones personales físicas y psíquicas al espíritu de inspiración. Sea consciente de cómo se sentía antes y después de la experiencia. Si se siente eufórico, abierto, libre, conectado, agradablemente intoxicado o elevado, subiendo hacia el éxtasis y más allá, entonces hay posibilidades de que haya entrado en un auténtico encuentro con Awen. Si, por otra parte, se siente deprimido, desanimado, aburrido o confuso, ¡quizá debería pensar en cambiar de gustos!
En druidismo, hay muchos medios para intentar traer a Awen, la inspiración, a nuestras vidas. Las artes son una buena manera, y el mundo natural, otra. Una vez más nuestras reacciones son personales. Ver, oír y oler el mar motiva a algunos, mientras que otros encuentran su más profunda inspiración en las tranquilas profundidades del bosque o en una colina en medio de una tormenta. Hay quien florece bajo el calor del sol del verano, mientras otros responden mejor a las caras cambiantes de la tibia luna. Hay quien encuentra encanto enel rayo colorido del martín pescador, y quien lo encuentra enla paciente soledad de la garza, el fantasmal y silencioso vuela de la lechuza a la caza o el vuelo libre del águila demontaña. Algunos encuentran inspiración en el ronroneo del gato, otros encuentran el reflejo de su alma enlos paseos solitarios o la protección de la manada de los lobos, la fuerza del búfalo o del oso, la majestuosa autoridad del ciervo o los rápidos movimientos del corzo. También los árboles pueden inspirar: la oscura y antigua sabiduría del tejo, la grandiosidad épica de los altos pinos, la fuerza y estabilidad del roble, la fluida flexibilidad del sauce y la espinosa belleza del espino o en endrino. Las hojas, las flores, el color y la textura dela arena dorada, el azogue de la luz de la luna sobre el agua, el alborozo causado por una cascada, el gentil barboteo de un arroyo en medio del bosque, los chasquidos de una hoguera, la siempre cambiante forma de las nubes, la lluvia de verano o la nieve invernal; cualquier cosa puede llegar a ser una potente fuente de inspiración, creando los mismos tipos de reacciones físicas, psicológicas y espirituales que encontramos en el arte.
Reconocemos y honramos estas fuentes de inspiración en los ritos. Por ejemplo, podríamos decir algo parecido a lo siguiente para trazar el círculo:
El círculo sigue intacto,
los antepasados han despertado.
Que las canciones de la Tierra
y de su pueblo sean ciertas.
Bienvenido, espíritu del lugar;
de raíz y rama, diente y garra,
piel y plumas, tierra y cielo y mar.
¡Sed Bienvenidos!
Salmodiar a Awen
En ritos comunes y en prácticas personales solemos invocar a Awen simplemente salmodiando la palabra. En ritos en grupo, lo hacemos para que nazca la inspriación en los participantes y el círculo. Esto permite a cada persona dar y recibir de maneramás completa, intensa y clara en el contexto del rito. Hacer una salmodia como gurpo produce el efecto de concentrar la inspiración de los miembros, creando un pozo de inspiración del que todos pueden beber. En la práctica personal el Awen puede ser salmodiado cuando se tiene una necesidad particular de inspiración, tanto para un proyecto creativo como para encontrar la respuesta a un problema. Normalmente, la salmodia debe hacerse en el entorno de un círculo sagrado.
Tradicionalmente, el Awen es salmodiado tres veces o un número de veces múltiplo de tres. A veces, se inicia una salmodia hasta que termina de forma natural. En grupos no es necesario que todo el mundo cante al unísono; de hecho, la calidad del sonido es mayor y está mejor tejida si las diferentes voces empiezan en momentos diferentes. La entonación suele ser baja, produciendo una vibración distinta en el vientre. Al elevar el tono, la vibración sube hasta la barbilla o la cabeza. La experimentación indicará qué le va mejor a usted bajo estas circunstancias. Cada sílaba se extiende tanto como la respiración lo permita.
En busca de Awen
El objetivo del siguiente ejercicio es ayudarle a identificar las fuentes personales de la inspiración y, quizás, a encontrar algunas cosas nuevas para añadir a su altar.
Trace su círculo como se ha descrito en un capítulo anterior de este manual. Quizá desee encender una vela en su altar o quemar un poco de incienso. Experimente hasta encontrar algunas cosas nuevas para añadir a su altar.
Instálese ante el altar. Siéntase cómodamente con la espalda recta y la cabeza bien equilibrada. Ahora, concéntrese claramente en la intención del ritual: aumentar el conocimiento de sí mismo y de sus fuentes de inspiración.
Inspire profundamente y lentamente un par de veces y expire también lentamente. Cuando vaya a tomar aliento por tercera vez, inicie la salmodia a Awen, repitiendo tres veces las palabras. El canto debe sonar así: Aaaaaaaaa-ooooooooooo-eeeeeeeeeee-nnnnnnnnn
Según va diciendo la salmodia, tome conciencia de los efectos físicos, psíquicos y espirituales del proceso. Cuando haya finalizado con la salmodia, siéntese tranquilo un instante, permitiendo que la resonancia del sonido penetre en usted e invada el espacio que le rodea.
Cuando esté listo, levántese y abra una puerta en su círculo. Puede hacerlo poniendo las palmas de sus manos juntas, deslizándolas hasta el borde de su círculo y, entonces, separándolas, como si estuviera abriendo dos partes de unas cortinas. Otro modo de hacerlo es dibujar una entrada en el aire. Traspásela y cierre la puerta. Esto puede parecer un proceso curioso, pero tiene el efecto de mantener sellado su espacio sagrado. También es un recordatorio físico de que el espacio sagrado es sagrado y, por tanto, merece respeto.
Ahora, salga al mundo y busque algún objeto pequeño y transportable que le inspire. No busque demasiado conscientemente ni por mucho rato. Actúe con su vientre, no con su cabeza. Abrase, libérese de las ideas preconcebidas. Vaya donde le lleve el instinto y encuentre lo que el instinto le indique.
Cuando haya encontrado algo, llévelo con usted; abra el círculo antes de entrar en él como ya hemos descrito, ciérrelo detrás de usted y sitúese de nuevo ante el altar.
Tenga el objeto en sus manos concéntrese en él, permitiendo a su mente rondar arriba y abajo por todas las avenidas del pensamiento que este abra. Si se descubre vagando por vanos pensamientos, utilice la presencia física del objeto para concentrarse de nuevo. Examine todos sus aspectos: su textura, su forma, su color, su olor y su tacto. ¿Qué pensamientos, sensaciones, sentimientos e impresiones le evocan estas cosas? Después de seguir todas las cadenas de asociación tan lejos como pueda, regrese al objeto. De ese modo extenderá su conocimiento del objeto, de usted mismo y de sus reacciones hacia él, de sus fuentes de inspiración y, si permite que su meditación lo lleve lo suficientemente lejos, de la estructura y el significado del universo.
Todo objeto material está compuesto de partículas con espacio entre ellas, a través del cual fluyen energías. Esto hace que las partículas se muevan en una danza que determina si los bloques básicos de la existencia se manifiestan como madera, agua, seda o piedra. Esta red de energías, a semejanza de la Red de Wyrd, une todas las cosas. A través de ella, lo infinitamente pequeño se une con lo infinitamente grande, las energías que se desprenden de cualquier piedrecilla, flor o grano de arena conectan entre ellas y salen de la Tierra para tocar la Luna y el Sol, y más allá, hasta llegar a las estrellas y las galaxias lejanas por encima del límite del universo donde el espacio y el tiempo dejan de existir, igual que aquí en el círculo sagrado.
Cuando el objeto de su meditación le lleve tan lejos como pueda, será el momento de dar gracias por lo que ha aprendido y de cerrar el círculo. En este momento debería saber si su objeto es algo por lo que debe hacer espacio en el altar o no. Si lo es, ponga una ofrenda en el lugar donde lo cogió y ofrézcala, dando gracias, al espíritu del lugar. Las ofrendas deberían ser tales queno dejaran rastro alguno al cabo de unos días: comida que cualquier animal pueda comer, bebida que sea absorvida por la tierra, flores que se descompongan, nutrientes para el suelo.
Si decide no conservar el objeto, devuélvalo al lugar donde lo cogió y restitúyalo. Puede dejar alguna ofrenda para el espíritu del lugar, o puede dar el objeto en sí mismo, y al tiempo y el esfuerzo que ha costado devolverlo como ofrenda.
La Celda de la Canción
Un método tradicional para despertar el flujo de Awen era practicado en los colegios bardos de Irlanda, Escocia y Gales, y era conocido con el nombre de la Celda de la Canción. Se les daba a los bardos un tema con el que componer un poema. Entonces se les dejaba solos en celdas oscuras sin ventanas durante un día y una noche. Durante ese tiempo, los bardos permanecían extendidos en sus camas, a menudo con las cabezas envueltas enropas para privarlos de sensaciones. En la oscuridad, apartada de cualquier distracción, la mente yerra libre, y entra en un estado entre el sueño y la vigilia en el que las asociaciones que la conciencia normal no tendría o dejaría pasar se suceden por senderos de pensamiento hasta remotas y a menudo salvajes e ilógicas conclusiones. Las defensas sensoriales normales se derrumban según pasan las horas, permitiendo a Awen fluir libremente.
Después de veinticuatro horas, se les llevaba a los bardos velas y estos escribían los poemas que habían creado. Entonces se reunía de nuevo la clasey se leían los poemas para pedir consejo. La calidad de los versos daba una indicación muy clara de la intensidad de la conexión entre cada uno de los bardos y Awen.
Esta es la única razón por la que en el druidismo usamos nuestra inspiración para crear: para que nuestra inspiración pueda ser juzgada por los demás a través de la calidad de nuestras creaciones. Este puede ser un proceso aterrador, pero nos anima a que mejoremos y pulamos constantemente lo que hacemos. Además, los productos de nuestra creatividad sirven de ofrendas en intercambio por la inspiración que recibimos. Así se mantiene el flujo de Awen.
Conocer los cuentos tradicionales de nuestra cultura puede llevarnos a un entendimiento más profundo de quiénes somos, de dónde venimos y cómo nos relacionamos con nuestra cultura y las demás. Esto, a su vez, nos ayuda a relacionarnos con nuestros antepasados, tanto humanos como divinos. Descubrir los cuentos tradicionales de otras culturas también puede enseñarnos muchas cosas tenemos en común con la gente de todo el mundo. Busquemos donde busquemos, se repiten los temas básicos: los dioses de la luz y la oscuridad luchan unos contra otros; los héroes mortales se oponen a criaturas aterradoras, ayudados u obstaculizados por los dioses; dioses y mortales viven, aman y mueren; y magos, sacerdotes, druidas, brujos, adivinas o médicos se esfuerzan por obtener conocimiento y poder del otro mundo. La fascinación por tales temas universales hace que los cuentos tradicionales continúen ejerciendo una magia atemporal en la mente humana. Esperemos que el actual resurgimiento del interés en la tradición barda se encargue de que sean representados y transmitidos para las generaciones futuras.
No obstante, ¿por qué dejar que otros sigan la tradición? Conviértase en bardo usted mismo. Busque poemas para recitar, canciones para cantar o historias para narrar. Busque en una biblioteca local. O elabore su propia lista. Realice algun curso de Cuentacuentos, o de recitar poesía, aunque la mejor manera de aprender es ver un buen bardo en acciópn. Los movimientos y los gestos, la mirada, la interacción directa con la audiencia... son vitales para este arte.
Una vez que haya encontrado fuentes y haya estudiado la técnica, practique. Comparta poemas, canciones e historias con su familia y amigos. Esto le ayudará a encontrar el material que mejor le funcione. Puede ser que encuentre canciones que le gusten muchísimo pero que no comuniquen nada, o historias que usted no consideraba tan maravillosas y que, en cambio, comunican de forma espléndida a la audiencia. La única manera de descubrir todo esto es probar y equivocarse.
Otro factor necesario para ser un bardo es la perfecta confianza en el espíritu del material. Tenga en cuenta que el poema quiere ser escuchado; la canción, cantada; la historia, narrada; y los personajes que aparecen en ellos quieren cobrar vida mediante su actuación, con el fin de que su público conozca y sienta lo que ellos han conocido y sentido. El material que tiene vida por sí mismo, usted es simplemente su canal de transmisión.
CURACIÓN Y CONSCIENCIA: EL SENDERO DEL VATE
Adivinación
Emprenderemos ahora el sendero del vate, un sendero que nos conduce de la comunicación al entendimiento. Una de las brújulas que utilizaremos para navegar por esta senda es la adivinación, literalmente el arte de comunicarse con lo divino y de descubrir el deseo de los dioses. Si usted no cree en un dios o en varios dioses, puede considerarlo un medio de descubrir los caminos del destino. Si usted no cree en el destino, puede verlo como un medio de acceder a sumente subconsciente. Sea cual sea la visión que usted tiene del mundo, la adivinación proporciona los medios para acceder a información que, de otro modo, permanece escondida, así como para aprender cosas sobre nosotros mismos y el mundo, actuar sabiamente y vivir de forma más efectiva.
Nuestros ancestros creían que los patrones de nuestra vida se reflejan en las estrellas y otros fenómenos naturales, y que nuestro sino está controlado por el destino, siendo este un poder abstracto o el deseo de los dioses. En los siglos XVIII y XIX, el crecimiento del racionalismo científico produjo un modelo mecánico y determinista del universo. Se veía la vida como una interacción de las fuerzas naturales que la ciencia explicaría algún día y dela que nos daría el control. En el siglo XX, la teoría del caos ha hecho mucho por el renacimiento de la idea pagana de que nuestras vidas estan ligados al flujo y el reflujo de fuerzas aparentemente fortuitas. A través de la adivinación, intentamos comprender los patrones de nuestras vidas, a menudo mediante la observación de patrones del azar como la caída de una moneda o de una carta, el vuelo de los pájaros o un rostro en las nubes.
Los métodos de adivinación utilizados por los druidas son muchos y muy variados; algunos son antiguos, y otros modernos. La adivinación, entendida en su sentido literal como comunicación con lo divino, debería ser abordada con la misma reverencia que la oración o los ritos, porque de otro modo pierde su sentido y se convierte en una mera adivinación del futuro. Antes de iniciar la adivinación, puede quemar incienso, o quizá trazar un círculo. Ciertamente, debería pedir ayuda y orientación a sus antepasados, dioses y guías.
Signos y augurios
La búsqueda de signos y augurios en los fenómenos naturales como las nubes, el agua, el fuego, el movimiento de los pájaros y otros animales, las formas de los árboles y las piedras, y las combianciones de las estrellas es un método de adivinación probablemente tan antiguo como el ser humano. En las Highlands y las islas de Escocia, donde la adivinación a partir de la naturaleza solía ser frecuente, se le llama frith y quienes la practican son los fritheir. A veces, el talento se hereda y a quienes lo poseen se les llama Clann an Fhritheir, el Clan de los Videntes.
En Escocia, el frith se hace antes de la salida del sol, el primer lunes después de cada quarter day, y va acompañado de ayuno, plegaria y meditación sobre el tema cuya información se está buscando. Hay quien dice que el fritheir debe estar descalzo y con la cabeza descubierta, y también hay quien opina que debería caminar tres veces alrededor de su chimenea. Con los ojos cerrados o tapados, va hasta la puerta de su casa, la abre y pone una mano en cadajamba de la puerta. Entonces hace una plegaria final al dios que todo lo ve para que le conceda claridad de visión y entendimiento, abre sus ojos y mira directamente hacia delante, tomando nota cuidadosamente de todo lo que ocurra. Si necesita más información, el fritheir puede dar una vuelta por fuera de su casa, en el sentido de las agujas del reloj, mirando fijamente hacia delante y fijándose de nuevo en todo lo que ve.
Con la técnica, se proporcionan instrucciones sobre lo que son visiones afortunadas (rathadach) o desafortunadas (rosadach). Ver a un hombre de piel oscura es un buen augurio; vera un hombre caminando hacia el adivino o mirando hacia él es todavía mejor, pero un hombre moviéndose en la dirección contraria y marchándose es un mal augurio. Un hombre o animal en el proceso de levantarse muestra que la persona sobre la que se pregunta está a punto de resolver el problema o la enfermedad que le afligía; si siguen tumbados quiere decir que la enfermedad continúa. La visión de una mujer es buena, a menos que se aleje del vidente. Ver un perro, un caballo, un potro, un ternero o un cordero mirando al vidente da buena suerte; ver una oveja da mucha suerte si la pregunta tiene que ver con un viaje; ver un pato significa buena suerte a los marineros.
La mala suerte es presagiada por la mayoría delos miembros dela familia de los cuervos, especialmente si se dirigen hacia el vidente. Un cerdo dando la espalda al adivinio es una mala señal, igual que lo son los gatos, a menos que usted mantenga buenas relaciones conlas brujas o sea miembro de algún Clan de Gatos, como por ejemplo los Mackintosh o los Macpherson. Una cabra es un mal augurio para un viaje.
La tradición escocesa sostiene que es más difícil el frith al otro lado del agua, en especial al otro lado del mar, porque los espíritus que habitan en el mar tienen más capacidad y voluntad de confundir las visiones del vidente que los espíritus de la tierra.
El lenguaje de los pájaros
Hay muchas formas que son variantes del frith, y con las que se relacionan más o menos ceremonias. Los escritores clásicos hacen comentarios sobre los galos que adivinaban a partir del comportamiento o los graznidos de los cuervos, mientras que en un manuscrito medieval irlandés establece significados precisos que se desprenden del comportamiento de cuervos y carrizos. Un cuervo que llama desde la parte superior de una cama cerrada de una casa se dice que predice la llegada de un huesped distinguido de cabello blanco o de un clérigo. Si se trata e un clérigo seglar, el cuervo hace bacach; si se trata de un sacerdote, el cuervo hace grandh, grandh. Si hace grob, grob o grac, grac, significa que un escritor satírico o un guerrero bardo van a venir. Si le sigue un cuervo en un viaje, es buena señal; si se le acerca por la izquierda, significa una pelea. Si un carrizo grazna desde el este, van a venir bardos, o noticias de ellos; si lo hace desde el oeste, tendrá la visita no deseada de un familiar. Si canta desde una piedra alzada, indica la muerte de un hombre importante.
La adivinación a partir de urracas aparece en los versos infantiles populares.
Una por tristeza,
dos por alegría,
tres por una chica,
y cuatro por un mozo,
cinco por la plata,
seis por el oro,
siete por un secreto
que no hay que contar,
ocho por un deseo,
nueve por un beso,
diez por un casamiento
que no envejecerá.
Estos detalles son entretenidos, pero quizá no sean particularmente útiles. Más que conducir la mente a una serie rígida de significados, es mejor ser conscientes de las asociaciones tradicionales con plantas, árboles y animales.
En la antigua, Irlanda, los adivinos especialistas llamados Neladoir, observadores de nubes, adivinaban las respuestas a preguntas que se les hacían estudiando los modelos y las imágenes de las formaciones nebulosas. La mayoría de nosotros hemos mirado alguna vez fijamente al fuego y hemos visto formas en las llamas. Si centramos nuestra intención en ellas, también podemos utilizarlas como medio de adivinación.
Phillip Shallcrass, explica esta variante de los frith. Cuando busque una señal, sostenaga en sus manos delante de usted a la altura de los ojos, con las palmas dirigidas hacia delante, los dedos apuntando hacia arriba, los dedos índices y los pulgares tocándose y los pulgares dirigidos hacia abajo. Esto deja una abertura en forma de lágrima que enmarca una pequeña sección del mundo y ayuda a fijar la atención. Para quienes encuentren difícil tener una visión, tiene la ventaja añadida de que los ojos a veces se centran en la franja de las manos, o a veces más allá. Este enfoque y desenfoque puede ayudar a la mente a reconocer formas y modelos que de otro modo no podrían percibirse.
Ogham: el lenguaje secreto
Otro método de adivinación con una larga historia utiliza un alfabeto denominado ogham. En su origen, consistía en veinte letras a las que se añadieron cinco más tarde. Cada una de las veinte letras originales tiene entre una y cinco líneas o muescas rectas que se cruzan con una línea central.
Las primeras inscripciones en ogham que han sobrevivido están talladas en piedras alzadas, con el borde de la piedra formando la linea central. Las inscripciones suelen estar escritas desde la base de la piedra hacia arriba, pasando a vees por encima de la parte superior y continuando hacia abajo por el otro lado. Sin embargo, el lenguaje ogham sólo es práctico para escribir inscripciones cortas. Parece ser que fue inventado en Irlanda, probablemente en el siglo II C.E., y desarrollado en un complejo sistema en el que cada letra tiene muchos significados posibles. Es utilizado en magia, adivinación y quizá como forma inicial de notación musical.
El alfabeto ogham es llamado en ocasiones Beth-Luis-Nion los nombres gaélicos de las tres primeras letras, que también son nombres de árboles-; Beth es el abedul, Luis es el serbal, y Nion el fresno. Sin embargo, antes de que las primeras inscripciones en piedra fueran talladas, la N y la V fueron cambiadas de orden, por lo que el orden final de las letras era:
B L V (o F) S N, H D T C Q , M G N G Z R, A O U E I
El nombre de ogham también denominaba los lenguajes secretos y los códigos utilizados entre los iniciados en los colegios irlandeses bardos.
El discurso ogham no era un lenguaje verdadero sino que consistía en palabras habituales irlandesas disfradas de diversas formas, como por ejemplo, con la adición de letras o sílabas, el cambio de la letra inicial o la inversión de todas las letras.
En la tabla encontrará las letras ogham con los nombres de árboles en irlandés, en inglés y en español. La quinta columna incluye equivalentes sugeridos para el uso de una versión inglesa del argot ogham hablasdo, inspirado en el trabajo de Dylan ap Thuin, archidruida de la Orden de Druidas.
El método más sencillo de elaborar un ogham oral es seleccionar un nombre de árbol e insertar el nombre cada vez que aparezca en la conversación en el lugar de su inicial. Por ejemplo, si utilizamos la palabra sallow (arce) en el lugar de la letra s, la frase Listen, I must say somehing (Escucha, tengo algo que decirte) se convierte en Lisallowsten, I musallowt salloway sallowomething.
Adivinación Ogham
Una leyenda irlandesa. El cortejo de Etain, nos habla de un druida llamado Dalan que utilizó la adivinación ogham para descubrir dónde había llevado el dios Midir a Etain. Cortó cuatro varitas de tejo en las que inscribió tres oghams y las utilizó para encontrar las eochra ecsi, las llaves del conocimiento. Estas le enseñaron que Etain había sido lleva al túmulo de Breg Leith.
Otras fuentes irlandesas hacen referencia al uso en adivinación de cuatro varitas de tejo talladas en ogham llamadas fews. El número cuatro puede guardar relación con la clasificación de letras del ogham en cuatro grupos. Si los fews tiene cada uno cinco caras, uno de los veinte caracteres ogham puede ser tallado en cada angulo. El ogham que habría que leer tendría que ser entonces el de más arriba cuando se traza el few.
Un método ogham de adivinación prefereido por algunos druidas modernos utiliza veinte fews hechos de la madera de cada uno de los veinte árboles de las letras, y cada few tiene su letra tallada en él. Los fews suelen ser pequeños, de unos 8 a 10 cm de longitud, y se colocan en una bolsa, que suele ser de cuero. El adivino coge una o más varitas al azar, normalmente no más de tres, y lee la respuesta a la pregunta en ellas. Hay quien lanza los fews en una tela y lee la información del modo como caen en relación con los demás; hay quien usa una tela decorada con un motivo denomivado la ventana de Fionn, una de las diversas disposiciones de oghams encontrada en Scholar´s Primer, un libro de texto de los colegios bardos de Irlanda medieval. Esto aumenta la franja de posibles lecturas por la combinación de las letras en los few con las que indica la tela. El historiador romano Tacitus describe un método similar de adivinación utilizado en Alemania durante el siglo I CE. Se cortaba una rama de árbol entiras, y estas se marcaban con señales y se lanzaban al azar sobre ropa blanca. Un sacerdote o el cabeza de familia ofrecía entonces una plegaria a los dioses y, mirando al cielo, recogía tres tiras, una cada vez, leyendo su significado en las señales talladas en ellas.
Segunda visión
Este proceso de preparación nos puede abrir los ojos sobre una experiencia visionaria directa del Otro Mundo, al que tradicionalmente se hace referencia como a una segunda visión. No sólo nos permite captar instantes de acontecimientos distantes o futuros, sino también ver a los habitantes del Otro Mundo, como espíritus delos árboles y seres fantásticos. La realidad de tales seres ha sido objeto de debate en muchas ocasiones. En el druidismo, quienes permanecen indecisos son motivados a aceptar su existencia como un catma (vease la introducción), comportándose como si fueran objetivamente reales y tratándolos con el debido respeto. Procurados los trucos, algunos habitantes del Otro Mundo suelen aprovecharse de los mortales confiados, por supuesto.
El Otro Mundo existe paralelo al nuestro. Suele sser descrito como un ente escondido de nuestro mundo por un velo de neblina. Para quienes poseen una segunda visión, esta neblina se dispersa, y los espíritus de la naturaleza, los seres fantásticos y otras criaturas similares se pueden ver con claridad. Una de las habilidades definitorias del druida, como veremos más adelante, es la habilidad de caminar entre los mundos. Para hacer esto sin tropezar es necesario ser capaz de ver esos otros mundos. El sendero del vate incluye el desarrollo de tal manera de ver.
Esta segunda visión requiere un cambio en la conciencia. Hay quien ha nacido con esta habilidad, mientras que otros la desarrollan de forma natural durante su crecimiento y otros trabajan mucho durante varios años para conseguirla; también hay quien no consigue poseerla nunca. La primera exigencia es saber que existen otros mundos. La segunda la describiría como una especie de desenfoque del mundo cotidiano que permite ver cómo el Otro Mundo se hace aptente. Quizá le ayude la técnica de desenfoque explicada anteriormente en el apartado del Ogham. Como ocurre con otros muchos talentos, la manera de desarrollarlo es tanto por medio de un buen maestro como de la práctica, y preferiblemente ambos. Quienes viajan entre los mundos pueden actuar como guías, llevándole consigo a uno de sus para que despierte en usted la visión del mundo del espíritu y para que este mundo del espíritu le perciba.
Sin embargo, no quiera apresurarse, porque la segunda visión le aportará imágenes de fealdad además de imágenes bellas, imágenes de muerte igual que de vida. Por esta razón, muchos de quienes nacen con esta posibilidad de visión la consideran más una maldición que una bendición. Aprender a vivir tanto con la oscuridad como con la luz es una parte vital del sendero del vate. Mire una vez más la rueda del año de la cual hable al principio. Cuando haga su círculo, recórralo de Norte a Norte, desde la oscura matriz del Pleno Invierno a través del crecimiento de la primavera, el vigor del verano y, finalmente, de nuevo hasta la matriz del invierno. Este es el sendero del vate; el sendero del destino y del tiempo. Estudiando los procesos de nacimiento, crecimiento, muerte, decadencia y posterior renacimiento en el mundo natural, llegamos a comprender el ciclo de nuestras vidas. Este es el principal objeto del estudio de los vates.
Curación
La curación en la tradición druida funciona en muchos niveles del ser. Puesto que en la práctica del druidismo está cada vez más arraigada en la vida cotidiana, es evidente que todos los aspectos del camino influyen en nuestro bienestar espiritual, psicológico o físico. En lo relativo al alma, intentamos responder a las necesidades más profundas del individuo, trabajando mediante el dolor de las vidas pasadas para conseguir curación en el presente, y conectando con nuestros antepasados de sangre y espíritu mediante los ritos y la meditación. En un nivel físico, utilizamos hierbas, masajes y otras técnicas. En el trabajo práctico de este capítulo se incluyen diversos modos de entrar en contacto con alguno de nuestros antepasados, así como un viaje de espíritu para encontrar nuestro lugar de curación.
La medicina convencional empieza en el nivel físico. Sin embargo, en druidismo nos dirigimos al individuo en primer lugar y principalmente como ser espiritual. El concepto es sencillo: el reino espiritual es visto como origen de todos los demás niveles del ser, por lo que todo lo que tiene un efecto en ese reino afecta de manera natural a cualquier otro aspecto de la existencia. Lo espiritual proporciona un plan de acción desde el cual la emoción y el intelecto construyen la visión de la realidad desde la que construimos nuestro mundo físico, nuestro entorno y nuestras relaciones. Por esta razón, trabajando con el espíritu provocamos cambios en los mundos emocional, intelectual y físico; en el corazón, la mente y el cuerpo.
Viajes del alma
Un principio mantenido por muchos druidas es que vivimos no una vida, sino muchas. Hay quien sostiene que vivimas una y otra vez en este mundo, y quien piensa que mediante la muerte pasamos a nuevas vidas en otros mundos, pero la mayoría afirman que adquirimos conocimiento y experiencia a través de cada una de estas vidas. Algunas personas personas creen que pasamos por varios estadios del ser y que experimentamos, la vida de las piedras, la hierba, las abejas, los árboles, los lagartos, los conejos, los cuervos, los peces, los ciervos, los osos y todas las demás criaturas de antes o de ahora; otras piensan que este ciclo de nacimiento, vida, muerte y renacimiento nos lleva finalmente a un punto de comprension en el que nos identificamos completamente con los grandes poderes del universo, uniedo la conciencia individual con el conjunto de la creación.
Como el alma pasa de una vida a otra, aprendemos. A veces aprendemos bien, otras lecciones las olvidamos en el espacio entre las vidas o por el trauma de nacimiento, o las perdemos entre las desbordantes sensaciones de la niñez. El dolor de las vidas pasadas puede permanecer con nosotros y, si no nos damos cuenta de ello y nos liberamos podríamos vernos impedidos a continuar. La exploración de las vidas pasadas nos ofrece un sendero de curación y libertad. Revivir traumas serios de las vidas pasadasss puede ser lo mismo que revivir esas experiencias en esta vida, y podría ser mejor vivirlas con la ayuda y los consejos de un consejero experimentado. No obstante, los consejos y la curación también pueden conseguirse mediante el trabajo con nuestros ancestros de sangre y de espíritu, nuestros amigos de alma, dioses y guías, que pueden haber estado con nosotros en nuestras vidas anteriores.
Al principio de este cursito, viajábamos a través de la historia dela tradición druida buscando nuestra imagen de arquetipo de druida. Ahora emprendemos otro viaje, esta vez a traves de nuestra línea sanguínea ancestral para buscar bloqueos en el fluir del espíritu que pueden ser causados por áreas traumáticas en nuestras relaciones con los antepasados. El proceso de curación del pasado se inicia cuando somos conscientes de ello y damos gracias por el don de la vida que nos legaron nuestros padres, abuelos y generaciones anteriores. El siguiente ejercicio lleva más lejos aún esta curación inicial.
El árbol antecesor
Este ejercicio puede ser utilizado para conectar tanto con nuestros antepasados de espíritu como con nuestros antepasados de sangre.
Primero, encuentre un árbol. Serviría cualquier árbol pero intente encontrar uno con el que sienta cierta conexión. Puede sentirse atraído por la majestuosidad y la estabilidad del roble, la oscura sabiduría del tejo, la brillantez intensa del serbal, la etérea belleza del abedul. Para más información sobre el significado asociado a los árboles, consulte el Ogham visto anteriormente. Si es necesario, pida consejo a sus dioses y guías.
Cuando haya encontrado su árbol, deténgase al llegar al límite del alcance de sus ramas y pídale a la dríade, el espíritu del árbol, que acepte su presencia y el trabajo que está usted a punto de realizar. Muéstrese abierto a las respuesta que obtenga. Si siente que el árbol no desea ayudarle, despídase de él y márchese. Si el árbol le acepta póngase bajo sus ramas y siéntese con su espalda contra el tronco. Inspire unas cuantas veces, de forma lenta y profunda, para regular su respiración. Si le parece apropiado, salmodie a Awen para hacer que su espíritu fluya.
Tome conciencia de su cuerpo físico. Sienta su sólida presencia bajo el árbol. Asegúrese de que está cómodo y estable. Sienta el árbol a su espalda. Es su árbol familiar. El tronco sobre el que se apoya es donde está ahora, con todo el apoyo y la fuerza que tiene a su alrededor. Sus raíces son los antepasados, y sus ramas, sus descendientes. Hoy vamos a viajar hasta las raíces.
Igual que vimos al principio, el primer paso del viaje es dar gracias a sus padres por el don de la vida. Aproveche la oportunidad para arreglar cualquier diferencia entre usted y sus padres, incluyendo bloqueos causados por la ira o la desconfianza que pudieran existir entre ustedes. Explore los aspectos negativos de su relación, encuentre los resultados positivos que pueden haber provocado en su vida y dé gracias por ello.
Ahora perciba cómo ha arraigado el árbol en la tierra. Usted también ha arraigado en la tierra a través de la línea de sangre de las personas cuya herencia genética posee. Tome conciencia de sus abuelos y explore su relación con ellos, buscando de nuevo lo que sus vidas y su herencia le han dejado. Cuando esté preparado, lleve su conciencia más atrás, hasta sus bisabuelos y otras generaciones anteriores. Quizá sienta que se deja algunas, pero será atraído hacia las demás. Algunas las percibirá de forma breve según pasa por ellas, pero deseará invertir más tiempo con otras, para absorber lo que tengan que decirle. Vaya hacia atrás tantas generaciones como desee. Siempre podrá llegar más lejos en alguna ocasión.
Podría ser que sintiera su conciencia resbalar hacia abajo por las raíces de su árbol. Si es así, siga ese sentimiento, porque es la manera que tiene el espíritu del árbol de responder a su viaje. Si no lo siente, no se preocupe, el árbol está todavía ahí para darle su apoyo.
Según vaya atrás en el tiempo, esté alerta a cualquier problema, tensión o bloqueo. Cuando se encuentre con alguno, trabaje con ellos como hizo con sus padres. Busque las raíces de cada problema y descubra cómo ha afectado a las generaciones posteriores. Después, mire más allá del problema hacia los resultados positivos que pueden haber surgido de él. Ofrezca este elemento positivo para refrescar y purificar la corriente genética.
Cuando haya viajado tan lejos como desee, vuelva sobre sus pasos, dé las gracias a todas las generaciones de antepasados por los dones benéficos que le han legado a través de la línea genética y que usted podrá pasar a las generaciones futuras. Si encuentra dones que no son benéficiosos, trabaje hacia una curación, no sólo para su propio beneficio sino también por sus antepasados y por las generaciones que aún no han nacido. Ore y haga ofrendas por la curación si lo cree adecuado.
Cuando haya regresado a través de las generaciones hasta sus propios padres, vuelva al presente y concéntrese en su respiración, volviendo a ser consciente de la realidad física de su cuerpo, sintiendo la tierra bajo usted y la firme presencia del árbol a su espalda. Mire a su alrededor. Asimile el lugar y el momento.
Cuando se sienta preparado, dé gracias a sus antepasados, a sus dioses y guías y al espíritu del árbol. Quizá desee hacer alguna ofrenda antes de dejar el lugar, algo como flores, pan, aguamiel o agua. Todas estas cosas alimentarán al arbol y a las criaturas que viven alrededor de él.
Por medio de los ritos, tanto solos como en grupo, realizamos un proceso curativo mediante la conexión con los espíritus de la tierra, nuestros antepasados, dioses y guías, los ciclos de nuestras vidas y el mundo.
La meditación también ofrece oportunidades similares de conexión.
Hierbas y dioses curativos
Los druidas utilizan muchas otras técnicas curativas, tradicionales y modernas. Entre las tradicionales, la herbolaria es muy popular y ampliamente utilizada. El uso mágico y medicinal de plantas combina muy bien con la visión animista del druidismo, que considera sagradas todas las cosas y cree que están imbuidas por el espíritu.
Fuentes clásicas hacen referencia a los druidas de la Galia, que utilizaban muérdago para uso medicinal, y lo llamaban el que todo lo cura. El muérdago era muy utilizado para tratar ciertas enfermedades como la epilepsia y otros desórdenes convulsivos, y también ha sido usado para detener las hemorragias internas. Recientemente, se ha presentado como tratamiento para algunas formas de cáncer. Pero la mayoría delas plantas tienen algunas propiedades medicinales.
Curación y seres fantásticos
Un cuento popular galés nos cuenta cómo un pobre granjero conoció a una preciosa doncella que vivía en un lago en las Black Mountain. Ella accedió a casarse con él y a hacerlo rico, con la condición de que él no le daría nunca tres golpes. Pero el la golpeó tres veces, si bien fuepor acciente, y ella regresó al lago. Mientras estuvieron juntos, ella le había dado tres hijos. Los tres fueron a la orilla del lago, donde ella apareció su madre, les dio una bolsa de medicinas y les dijo que serían grandes médicos y que también lo serían los hijos que ellos tuvieran. Su fama se extendió y sus descendientes fueron conocidos como los Médicos de Myddfai.
Cuando recibimos un regalo del mundo espiritual, tanto si es de enseñanza, de sabiduría, de inspiración o de algo más tangible, siempre deberíamos dar algo a cambio. Y esto puede ser una ofrenda de pan, aguamiel o flores, una canción o poema, un acto de generosidad hacia alguien o un reconocimiento del regalo y un acto de honra y agradecimiento al donante.
Otras técnicas curativas utilizadas por los druidas modernos incluyen los masajes, la aromaterapia, la acupuntura, las terapia floral del Dr. Bach (en la cual yo estoy especializado) y la curación a través del espíritu y los sonidos. El nexo común no es tanto las terapias en si mismas como la actitud mental que les aporta el druida. No se hace un tratamiento a la enfermedad sino a la persona que la tiene.
Cada persona es tratada como un individuo, y no como una colección de sítomas. También se admite claramente que los individuos deberían obtener, tanto como fuera posible, una completa explicación, así como responsabilizarse al máximo de su propio tratamiento.
El lugar de curación
Todas las personas tienen un lugar propio de curación, en este mundo o en el Otro Mundo. Este lugar ofrece seguridad y una paz perfecta, así como un centro espiritual desde el que puede partir la curación. Una visita al lugar de curación puede aportar las líneas específicas que permitirán proceder a realizar el tratamiento; quizá se nos muestre lo que necesitamos para devolver la salud y el bienestar al espíritu, la mente y el cuerpo.
El lugar de curación puede ser encontrado mediante la meditación o la adivinación, o con la ayuda de un espíritu guía o de alguien experimentado en guiar viajes del espíritu. Puede surgir de un sueño o puede ser encontrado al despertar. Para algunos, puede ser la blanca arena de una playa tropical, para otros la segura oscuridad de una profunda cueva, el soleado claro de un bosque, una entrada en una roca detrás de una cascada, un hueco en la ladera de una montaña, un musgoso árbol cerca de un arroyo, el calor del desierto o un témpano de hielo en el Artico. Puede ser un lugar que conoce desde niño, un antiguo lugar sagrado, o algún lugar encantado que usted no ha visto nunca en este mundo.
Pida a sus guías que le ayuden a encontrar su lugar de curación. Yo no puedo conducirle allí mediante las páginas de este curso; es demasiado íntimo, demasiado personal. Es su lugar.
Quienes caminan con usted en espíritu, tanto en este mundo como en los otros mundos, pueden ayudarle a encontrarlo. Así, cuando esté incómodo en su espíritu, mente o cuerpo, podrá ir allí. En la paz que encontrará allí, se le dará lo que necesite para recobrar su salud.
¡Que así sea!
RITUAL Y CAMBIO: EL SENDERO DEL DRUIDA
Ritual
Los rituales son la gramática que da forma, modelo y significado al lenguaje de nuestras vidas. A través de los rituales expresamos nuestro reconocimiento y reverencia por esas cosas que consideramos sagradas, y santificamos aquellas cosas que queremos. Los rituales proporcionan un punto central para la plegaria y la meditación, una avenida para la curación, un vehículo para el cambio de un mundo a otro.
En el druidismo, marcamos con rituales el paso del Sol por las estaciones, y los cambios fluyen entre la primavera, el verano, el otoño y el invierno. Para comprender los ritos de las estaciones, acuerdése de lo que expliqué en los primeros capítulos de este cursillo.
Muchos druidas también honran el ciclo mensual de la Luna con rituales, normalmente en luna llena o en luna nueva. Los rituales del Sol y de la Luna son festivos, y en ellos se honra al mundo natural y a los espíritus de la tierra, el mar y el cielo, los dones de la creatividad y la inspiración, los que están presentes al compartir la poesía, la música, las canciones y las historias. Los rituales incluyen ofrendas de aguamiel, vino, agua u otra bebida en honor del padre cielo cuya lluvia fertiliza la tierra, y de pan u otros alimentos en honor a la madre nutriente que nos alimenta y a cuyo seno regresaremos cuando se acabe nuestro tiempo. A través de estos ritos nos ponemos en consonancia con los procesos naturales del mundo.
En los países industrializados, muchos de nosotros llevamos vidas ampliamente alejadas, del mundo de la naturaleza. Vivimos en hogares herméticamente cerrados, protegidos de las variaciones estacionales de temperatura mediante cristales dobles, calefacción central y aire acondicionado. La mayoría de nosotros somos gente de ciudad, apartados de los procesos de producción de alimentos, conseguimos nuestra comida preconcinada en supermercados y no directamente del campo o del jardín como hacían nuestros antepasados. La iluminación eléctrica reduce el impacto de la caída de la noche; las luces de las calles hacen oscurecer las estrellas. Esta es la vida que muchos de nosotros hemos elegido. Y la industrialización nos aporta beneficios. Estoy escribiendo esto en un ordenador y también me gustan los reproductores de CD´s, los DVD, los radiocasetes, la televisión y la música electrónica. Sin embargo, al perder contacto con el mundo natural, perdemos una intimidad de contacto con los procesos de nacimiento, vida, muerte y decadencia que daban forma al mundo de nuestros antepasados e inspiraban el espíritu de estos. También perdemos contacto con los espíritus de la naturaleza que son un elemento vital de la tradición druida. Al perder todas estas cosas, se nos cortas las poderesas fuentes de enseñanza, la curación y la inspiración. Por medio de los rituales podemos restablecer nuestras conexiones con nuestros antepasados y el mundo natural.
De la misma forma que hacemos ritos que marcan el flujo cambiante de las estaciones de la Luna y el Sol, también marcamos el flujo de nuestras vidas con ritos de paso que reconocen y celebran los cambios que llegan con el nacimiento, la pubertad, el compromiso con una pareja, la menopausia y la muerte. A través de estos rituales, exploramos el significado de estos cambios y el modo como afectan a nuestras vidas, preparándonos para cada nueva etapa en el viaje de la vida. La construcción y realización de dichos rituales es una parte importante del trabajo del druida.
Muchos ritos no tienen un texto preestablecido, sino que se derivan de una respuesta inmediata y espontánea al tiempo, lugar, personas y espíritu. Otros son más formales, especialmente aquellos en los que las personas que toman parte de ellos no están acostumbrados a la forma y la naturaleza del ritual. Como sacerdotes druidas, cada vez se nos requiere con mayor frecuencia para la realización de ritos de paso y para no druidas. En dichas circunstancias, solemos empezar con un guión escrito que será adaptado a las necesidades específicas. Por ejemplo, cuando hacemos una boda druida, hablamos previamente con la pareja para decidir que diremos y haremos, ellos y nosotros, durante el rito, para asegurarnos que para ellos el significado sea tan profundo y poderoso como sea posible. Dentro del marco básico del ritual druida, trabajaremos con sus necesidades y expectativas para asegurarnos que sus propios dioses y antepasados sean honrados apropiadamente, sus amigos y familiares se sientan incluidos, el lugar esté adecuadamente preparado, la música esté dispuesta, y así todo.
CAMBIO
El druida es un caminante entre dos mundos. Para convertirnos en druidas debemos ir al umbral existente entre la vida y la muerte, entre este mundo y los demás mundos, y caminar por nuevos reinos de la conciencia.
Un mito común a muchas culturas tradicionales nos habla de una edad dorada en la que quienes caminaban entre los mundos lo hacían más corporalmente que espiritualmente. Esta edad dorada es considerada un pasado mítico remoto, en el que los humanos hablaban libremente con todas las demás criaturas y en el que los dioses vivían permanentemente en este mundo. El mito describe cómo la humanidad se divorció de los dioses y del resto del mundo natural, normalmente por culpa de algún acto monumental de arrogancia o estupidez humanas. Entonces los dioses se retiraron al Otro Mundo y las personas perdieron la habilidad de hablar con los animales. El papel del chamán siberiano, el seidkana islandés, el wichasa wakan lakota, el brujo yaqui o el europeo druida es restablecer la comunicación entre los mundos, moverse entre ambos y llevar mensajes de los antepasados, los dioses y los espíritus.
En la mayoría de las culturas tradicionales, la enfermedad o las heridas son consideradas el resultado del daño, hecho al espíritu de la persona enferma. Unas veces, una parte del espíritu se pierde, se separa o es robado; otras veces, la totalidad del espíritu es perdido o robado. La tarea de quienes caminan entre los mundos es viajar al Otro Mundo, buscar el alma perdida y traerla de nuevo, devolver a la persona, y en el proceso, cuararla. Las curas tradicionales suelen combinar eluso de hierbas con rituales, plegarias, salmodias y otros elementos, pero la recuperación del alma del paciente es una parte vital del proceso. Las curaciones han sido una parte importante de la religión nativa europea, y todavía hoy hay druidas que trabajan curando del modo descrito.
LOS LÍMITES ENTRE LOS MUNDOS
El papel de quien camina entre los mundos engendra una fascinación por los límites y las puertas de acceso que han formado siempre parte de la tradición druida. Cualquier límite y cualquier puerta, tanto en el tiempo como en el espacio, en este mundo como en los otros, es vista como un paso potencial por el que podemos acceder de un mundo a otro. Nuestros antepasados más recientes oraban o hacían movimientos rituales cada vez que salían de su casa o entraban en ella, nuestros antepasados remotos enterraban animales o personas en las entradas de los santuarios o de los círculos de piedra para que sus espíritus se convirtieran en guardianes del umbral. También nosotros reconocemos los festivales estacionales como puertas entre los mundos, puesto que son entradas que nos llevan de una parte del año a otra, de la primavera al verano, del otoño al invierno. Halloween y la víspera del Primero de Mayo en particular, pero también otros festivales, son considerados tiempos en los que las almas de los muertos se mezclan con los vivos, en los que los habitantes del reino fantástico se muestran a sí mismos en danzas salvajes bajo la luz de la Luna. Los límites crepusculares entre el día y la noche también son considerados tiempos potenciales para realizar ritos así como para obtener visiones e inspiración. Recordamos estas tradiciones cuando nos acercamos a un bosque o círculo sagrado, cuando nos detenemos en la puerta para honrar y saludar al espíritu guardián del lugar y ser saludado por él antes de entrar.
Ser un caminante entre los mundos adopta otras formas además de la de los viajes del espíritu. El druida actúa como un constructor de puentes, promueve la comprensión y la reconciliación entre las diferentes culturas o intereses. Muchos druidas promueven y participan en diálogos entre creencias o trabajan por la paz entre las facciones opuestas por medio del ritual, la plegaria o el peregrinaje, o a través de formas más directas por mediación.
CAMBIOS DE FORMA
El druida también puede cambiar de forma. Se dice que en la mítica edad dorada, el poder de cambiar de forma incluía la transformación física del cuerpo de humano a animal, pájaro, pez, reptil o insecto. Actualmente, este tipo de transformaciones corporales son muy poco frecuentes, y la mayoría de los cambios de forma responde a varios objetivos. Para algunos, la transformación espiritual es parte del proceso por el cual se mueven entre los mundos, utilizando los sentidos, la fuerza o la velocidad d eun animal particular en su viaje por el Otro Mundo.
¿Cómo se siente uno durante un cambio de forma? Extraño. Algunos niveles de conciencia humana suelen permanecer atrás como observadores, pero la parte principal la parte que percibe el mundo, que toma decisiones y actúa según estas- cambia de estado.
Para esto no es necesario tomar drogas. A excepción de algunas culturas suramericanas, los más tradicionales trabajadores con el espíritu no usan drogas para cambiar de forma o hacer viajes con el espíritu. De hecho, en Siberia, donde se originó el término chamán, alguien que necesite la ayuda de las drogas es considerado un chamán muy malo.
BAILANDO EN EL BORDE
¿Cómo desarrollamos la habilidad de cambiar de forma o de caminar entre los mundos? A menudo no es elección nuestra. Con frecuencia, dichas habilidades son el resultado de enfermedades serias tanto mentales como físicas-, acontecimientos que nos llevan al límite de la muerte, la puerta entre este mundo y el mundo de nuestros antepasados. En este límite, los maestros ancestrales, o los guías espirituales, tanto humanos como animales pueden aparecer, aportando el don de la curación explicadndo cómo debe ser concedido a los demás. A menudo, quien recibe estos dones es atormentado primero por sueños persistentes o imaginaciones salvajes y se vuelve hacia el mundo espiritual para enfrentarse a ellos. Con frecuencia será observado desde la temprana infancia para ser de otro mundo, solitario, soñador de día. Algunos de los que poseen estos talentos quieren enseñárselos a los demás. Enseñas es otra de las funciones tradicionales de los druidas y actualmente hay algunos que se encargan de enseñar o que cogen aprendices que deseen aprender capacidades que no se pueden encontrar en los libros.
Como con la segunda visión, el cambio de forma y las habilidades de los druidas para viajar al Otro Mundo son una espada de doble filo. Trabajar en un mundo de espíritus que la mayoría de la gente no ve o cuya existencia niega puede hacer que quienes adoptan este camino se aíslen. Y las cosas que se encuentra en el mundo del espíritu no siempre son agradables. Tratar con gente que está enferma de mente, cuerpo o espíritu es difícil y agotador, y una vez que uno posee capacidad se hace difícil dejarla a un lado. Para compensar esas dificultades, uno encuentra ayuda en los antepasados, los dioses y guías, y en los animales ayudantes. Estos últimos son tan abundantes en las culturas tradicionales de todo el mundo que se ha denominado chamanismo a la vía de los poderes animales.
PODERES ANIMALES
Los animales con poderes son criaturas espirituales individuales en estrecha conexión con nosotros, espíritu con espíritu. Suelen actuar como guardianes, guías y maestros, y también como fuentes de energía e inspiración. A veces, un animal con poderes permanece con una persona toda la vida, pero también otra persona puede tener una sucesión de animales con poderes. La mayoría de la gente tiene uno. Para empezar a trabajar con él, necesita primero descubrirlo. Una es ir a un viaje espiritual con un guía experimentado que le ayudará a encontrar y reunirse con su animal con poderes. Si esta opción no es válida, puede buscar un animal que aparezca de forma repetida en sueños o visiones o que surja en su vida de cualquier otra manera. O puede intentar la meditación o la adivinación dentro del círculo sagrado, precedida de una salmodía a Awen.
Una vez descubra la identidad del animal con poderes, puede empezar a trabajar con él buscando información sobre el animal, su hábitat, su alimentación y su comportamiento. Esto le ayudará a crear una relación con el animal. Quizás un trozo de piel, una pluma, una escama, un diente o una garra le ayuden a sentirse más cerca de su animale con poderes. También puede crear o escuchar en su cabeza canciones que le ayuden. Además, imitar a su animal con poderes puede ser muy satisfactorio, tal vez haciendo una máscara o un traje que asemeje al animal. Igual que en el ejemplo del águila, bailar imitando a su animal es otro modo potente de conectar con él. Cuando la conexión inicial se haya hecho, su propia intuición, con la orientación de su animal mismo, debería ayudarle a construir y mantener una buena relación con él. Dichas relacines pueden resultar inestimables para proseguir el sendero del druida.
Por supuesto, no todos los druidas desarrollan las habilidades del cambio de forma, los viajes al Otro Mundo ni la curación de las almas, y tampoco es necesario que las consigan. Hay otras áreas igual de válidas en las que trabajar. La enseñanza es una función tradicional del druida y en la que uno puede encontrar total satisfacción, como es mi caso, también puede construir y realizar ritos. Otra son los consejos a los que también me dedico personalmente, y el el hacer la paz es otra. Igual que algunos artistas trabajan con pintura, otros con arcilla o acero, baile o múscia, quienes caminan por el sendero druida encuentran sus propias formas individuales de expresar su inspiración, sus conexiones con la tierra sagrada y con nuestros antepasados.
Este es el sendero de Awen, el espíritu fluido de la tradición druida; rara vez permanece durante mucho tiempo, ya que siempre está cambiando, fluyendo hacia delante, y con su fluir uniéndonos, espíritu con espíritu, a nuestros antepasados, a las mareas cambiantes del Sol, la Luna y las estaciones, a los espiritus de la tierra y los maestros de nuestra tradición. Nuestra tarea consiste en permitirnos a nosotros mismos fluir y cambiar con el Awen, siguiendo su corriente como el Salmón de la Sabiduría en las leyendas de nuestros antepasados, obteniendo inspiración fresca cada vez que respiramos mientras seguimos la rápida corriente de nuevo hacia la fuente del espíritu creativo.
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